- Tras la reciente convocatoria de elecciones, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin, presenta sus propuestas a las formaciones políticas para garantizar la mejor eficiencia del sistema sanitario, la incorporación ágil de innovación tecnológica a hospitales y centros de salud y el fortalecimiento de esta industria.
- En la mayor eficiencia del SNS es clave el empleo de soluciones innovadoras en hospitales y centros asistenciales, para lo cual es fundamental apostar por la compra pública por valor y responder a la actual coyuntura geopolítica y económica con la indexación de los contratos públicos (revisión al alza o a la baja de los precios).
- La apuesta decidida por la industrialización y autonomía estratégica de este sector permitiría contra con una industria fuerte y competitiva y reducir la actual brecha entre liderazgo en innovación y mayor producción local de tecnologías esenciales para la sociedad.
Tras la reciente convocatoria de elecciones, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin, ha compartido sus propuestas para responder a los retos a los que se enfrenta la sanidad pública y se pone a disposición de los partidos políticos para ayudarles a transformar nuestro Sistema Nacional de Salud con el apoyo de la innovación tecnológica. Y es que la tecnología sanitaria tiene y tendrá un papel fundamental frente a desafíos como la cronicidad, las dilatadas listas de espera, la escasez de profesionales sanitarios y la necesidad de avanzar a modelos de prevención de la enfermedad o de atención domiciliaria. En este sentido, cobra especial relevancia la incorporación de soluciones digitales, que pueden ayudar a combatir algunos de los principales problemas del sistema sanitario.
“Nuestro sector invierte el 7% de su facturación en innovación, lo que nos sitúa en la primera posición del ranking entre los sectores industriales a nivel nacional. Estamos preparados para ofrecer nuevas soluciones que con su incorporación permitirían una modernización del Sistema Nacional de Salud mejorando su calidad y eficiencia. Nos ponemos a disposición de todos los partidos políticos para trabajar en medidas que cuiden y mejoren la sanidad pública mediante la tecnología”, ha expuesto Pablo Crespo, secretario general de Fenin. “Diagnosticar, tratar, cuidar, acompañar y humanizar la atención, mientras se mejora la productividad y eficiencia del sistema sanitario público, es ya posible gracias a nuestro sector. Pero no solo tenemos capacidad de impactar en el sistema sanitario, también podemos generar valor añadido para el país creando empleo de calidad, conocimiento e investigación, y ampliar las inversiones de nuestro sector en España para seguir creando crecimiento económico”, ha añadido.
Innovación para maximizar la eficacia y eficiencia de la sanidad
No es posible una sanidad pública de calidad sin los diagnósticos más precisos ni los tratamientos más eficaces, y esto solo se consigue incorporando al sistema sanitario público las tecnologías sanitarias de mayor calidad y las innovaciones que ofrezcan nuevas y mejores respuestas al cuidado de los pacientes. Para ello es necesario que los criterios ligados a la calidad y la innovación tengan un mayor peso en los concursos públicos sanitarios.
“En los últimos años se constata una mayor sensibilidad de las administraciones por la compra pública sanitaria basada en valor, tanto a nivel nacional como en Europa. Pero debemos asegurar un sistema sanitario de calidad apoyado en tecnología sanitaria de la máxima calidad, en línea como se contemplaba en el proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios y por la que también apuesta Bruselas a través del borrador de Reglamento Europeo de Contratación Pública”, ha apuntado Pablo Crespo.
Competitividad y viabilidad de la industria: indexación y plan Protech
La tecnología sanitaria está presente en todo el proceso asistencial y sin ella, no sería factible el funcionamiento de hospitales ni centros asistenciales. De ahí que esta industria haya sido reconocida como sector estratégico para nuestro sistema sanitario y para nuestro país.
Pero el sector de Tecnología Sanitaria no solo aporta medios para diagnosticar, tratar y cuidar; también genera riqueza en España. Por cada euro invertido en tecnología sanitaria, se generan 1,27 euros para la economía española. Además, las empresas del sector crean más de 130.000 empleos de calidad, con una remuneración media que duplica la del conjunto de la economía y con una destacada presencia femenina (46%).
La coyuntura geopolítica y económica (con una inflación disparada) está poniendo en serio riesgo su viabilidad y competitividad, situación que puede comprometer su capacidad de seguir llevando a nuestro sistema sanitario la mejor tecnología sanitaria. Para poder dar respuesta al actual escenario se necesita seguridad jurídica y viabilidad económica, Fenin considera necesario que se vuelva a permitir la indexación (revisión al alza o a la baja de los precios) de los contratos públicos, facilitando la concurrencia y maximizando la competencia. “La revisión de precios es fundamental, ya que hasta el 20% de nuestras compañías presentan pérdidas en los últimos años debido a la inflación”, ha señalado el secretario general de Fenin.
“La inflación actual requiere de una respuesta urgente que permita seguir teniendo la industria sanitaria viable y competitiva que necesita nuestro SNS. No podemos permitirnos perder empleo de calidad o frenar inversiones productivas y en I+D+i. La indexación de los contratos públicos es urgente para poder seguir garantizando el abastecimiento de productos y tecnologías sanitarias de primera necesidad”, ha apuntado Pablo Crespo.
También es necesario contar con un plan Protech, similar al que desde hace años tiene la industria farmacéutica, que permita a las empresas poder tener reconocimiento de sus capacidades industriales, sus inversiones en I+D+i, en compromiso medioambiental, etc. Esta medida ya se recogía también en el Proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios que llegó al Congreso de los Diputados para su tramitación.
Autonomía estratégica: Plan de industrialización del sector
El sector de Tecnología Sanitaria en España se compone de cerca de mil empresas, de las cuales más de un tercio de ellas (362 compañías) tienen actividad industrial. Se trata del sector líder en España en inversión en I+D+i según facturación, tal y como se menciona anteriormente, y que con su actividad genera 12.400 millones de euros de valor añadido a la economía española.
No obstante, España importa más tecnologías de las que exporta, constatándose aún dependencia de mercados externos q ue nos sitúa en una preocupante situación tal y como se pudo comprobar en la pandemia. El objetivo pasa por reducir la brecha entre liderazgo en innovación y mayor producción local. Para ello, Fenin reclama la puesta en marcha de un Plan de Industrialización del Sector de Tecnología Sanitaria que, unido a otras iniciativas económicas y fiscales, refuerce la autonomía estratégica de esta industria, aumente las capacidades productivas, atraiga inversiones, retenga talento e impulse la internacionalización de las empresas del sector.
“En el actual contexto geopolítico, de tensiones comerciales y de crisis de suministros, Europa y España necesitan más que nunca disponer de una industria de tecnología sanitaria fuerte y con capacidad productiva. Como sociedad, no nos podemos permitir depender de mercados externos en la fabricación y acceso a tecnologías y productos que, no olvidemos, son bienes esenciales y de primera necesidad. Debemos generar las condiciones para atraer inversiones y crear nuevos centros productivos, logísticos y de I+D”, ha apuntado Pablo Crespo.
Cabe recordar que Fenin ya venía trabajando con el Ministerio de Industria en una ‘hoja de ruta’ para impulsar una estrategia específica para el sector que fomente la industrialización y la localización de la producción, un trabajo que la Federación espera pueda tener continuidad con el Gobierno resultante tras las elecciones del 29 de noviembre.
Accesibilidad: la fiscalidad no puede ser una barrera para los pacientes
No cabe duda de que los productos sanitaros son esenciales en el diagnóstico y tratamiento de patologías, pero también en el cuidado diario de la salud y bienestar de la población; en especial, en determinados colectivos vulnerables. Pese a ello, la mayoría de los productos sanitarios en España (en torno al 85%) están gravados con el tipo impositivo más alto, del 21%.
Esta situación supone que el presupuesto sanitario dedique más de 1.300 millones de euros a pagar IVA y suponga un coste/barrera en el acceso de los ciudadanos a estos bienes, en especial aquellos con menos recursos económicos. “No es asumible que el sistema sanitario invierta menos en innovación para pagar IVA de su presupuesto, o que haya pacientes que no puedan acceder a tratamientos, como pueden ser los dentales, por el encarecimiento de los tratamientos que supone el IVA de las tecnologías que se utilizan”, ha indicado el secretario general de Fenin. La reducción del IVA en los productos sanitarios no solo supondría un mejor acceso y ahorro a los ciudadanos, sino también a los propios servicios de salud (que podrían revertir, por ejemplo, en la compra de tecnología), y alinearía a España con la tónica general en la UE, donde la mayoría de los países sí aplican este gravamen reducido.