Los expertos debaten cómo innovar para fomentar el envejecimiento activo
- Los productos y servicios deben tener en cuenta las necesidades y características de las personas mayores para favorecer su autonomía y el envejecimiento activo.
- La tecnología sanitaria permitirá afrontar el cambio hacia el envejecimiento activo, facilitando los medios para que los mayores sigan participando en la sociedad, llevar una vida plena y de calidad y favoreciendo su independencia y autonomía personal.
Valencia, 10 de mayo de 2012.- El diseño de productos y servicios debe tener en cuenta a las personas mayores, un colectivo cada vez más numeroso y activo en nuestra sociedad. Este ha sido uno de los ejes de la jornada “Innovación y prospectiva para el envejecimiento activo” celebrada esta mañana en el Instituto de Biomecánica (IBV), organizada en colaboración con la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN) y la Fundación Observatorio de Prospectiva Tecnológica Industrial (OPTI).
Durante la jornada representantes de la Fundación OPTI y FENIN han presentado el estudio “Tecnologías para el envejecimiento activo”, en cuyo contenido ha colaborado el Instituto de Biomecánica como un referente en el diseño y desarrollo de productos, servicios y entornos que tienen en cuenta las necesidades, preferencias y expectativas de las personas.
Precisamente, la directora de Personas Mayores y Atención a la Dependencia del IBV, Rakel Poveda, ha impartido la ponencia «La innovación centrada en la persona, acciones para todas las edades», donde se promueve el modelo de innovación orientada por las personas. En este modelo la persona se convierte en la primera fuente de información a la hora de diseñar productos y servicios garantizando que tienen en cuenta las necesidades y expectativas del consumidor final, también de las personas mayores a las que en estos momentos no se está dando respuesta.
“El desarrollo de productos y servicios debe tener en cuenta que las personas mayores son sujetos activos en todos los aspectos de la vida, que no se puede seguir innovando con premisas basadas en estereotipos que llevan a la discriminación por edad, dificultando la compra, el consumo y la satisfacción de los mayores en la interacción con los productos y servicios de la vida diaria”, explica Rakel Poveda.
“Los retos han pasado de tener como objetivo dar más años a la vida a dar más vida a los años”, apunta Rakel Poveda, para quien tener en cuenta a las personas mayores significa “hacer la vida más fácil a todas las personas, independientemente de su edad”
Al comprar un producto o recurrir a un servicio el consumidor mayor se pregunta si es fácil de utilizar, si se adapta a sus necesidades y qué garantías tiene de que eso es así. Para dar respuesta a estas preguntas nace SIMPLIT (www.simplit.es), una iniciativa de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP) y del Instituto de Biomecánica, que asegura que los productos y servicios son fáciles de utilizar.
Tecnologías para el envejecimiento activo
El estudio “Tecnologías para el envejecimiento activo” elaborado por FENIN y la Fundación OPTI incide en que las nuevas tecnologías deben dar respuesta a los problemas relacionados con las actividades básicas de la vida diaria de las personas mayores, como por ejemplo la higiene personal, la movilidad o la seguridad; actividades instrumentales como la gestión de la medicación y el uso de la tecnología; discapacidades y aspectos emocionales.
La intención es promover el conocimiento y la participación de las personas mayores en el uso de las nuevas tecnologías y en las redes sociales, de tal manera que dispongan de más oportunidades para ser partícipes en su desarrollo asistencial, se facilite la conexión con los profesionales sanitarios y se creen programas de teleasistencia aprovechando estas nuevas herramientas. En la jornada también han participado representantes de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP), del IMSERSO y de la editorial Grupo SENDA.